8 de mayo de 2006

M de Morfeo

La felicidad es un instante.
Es como un sueño que no consigues recordar, pero que sabes que significaba algo importante. Le das vueltas, tratando de retener alguna imagen desde la que puedas hilar el resto, sin conseguirlo. Sabes que el sueño aún está ahí, pero se está desvaneciendo, tienes el boceto, pero no consigues acabar de dibujarlo, no consigues que emerja, se hunde y desaparece.

Sin embargo, puede llegar el día en que despiertes y recuerdes el sueño, en que las claves aparezcan de forma clara y real, serás consciente de que ser feliz puede durar más de un segundo, puede incluso durar para siempre, y además sabrás que sólo depende de ti.
La felicidad es un estado permanente.

2 de mayo de 2006

Ese día

Ese día te abrazaré y te miraré a los ojos, sonriendo, y parecerá que no ha pasado ni un segundo desde la última vez que nos vimos.
Ese día pasearemos calle arriba, hacia la plaza, nos sentaremos en un banco, al sol del atardecer, y hablaremos de lo extraña que es esta existencia que nos ha tocado vivir, del sentido del humor con que la toreamos, de lo mucho que nos queremos y de cómo, a pesar de todo, seguimos sabiendo que lo más importante de vivir es saber disfrutar con los pequeños detalles.

Me contarás que todo sigue bien, y sabré qué es lo que quieres decir.
Te diré que todo sigue bien, y sabrás qué es lo que quiero decir.
Nos reiremos y disfrutaremos de ese momento, que quedará sólo para nosotros.