2 de mayo de 2006

Ese día

Ese día te abrazaré y te miraré a los ojos, sonriendo, y parecerá que no ha pasado ni un segundo desde la última vez que nos vimos.
Ese día pasearemos calle arriba, hacia la plaza, nos sentaremos en un banco, al sol del atardecer, y hablaremos de lo extraña que es esta existencia que nos ha tocado vivir, del sentido del humor con que la toreamos, de lo mucho que nos queremos y de cómo, a pesar de todo, seguimos sabiendo que lo más importante de vivir es saber disfrutar con los pequeños detalles.

Me contarás que todo sigue bien, y sabré qué es lo que quieres decir.
Te diré que todo sigue bien, y sabrás qué es lo que quiero decir.
Nos reiremos y disfrutaremos de ese momento, que quedará sólo para nosotros.