9 de marzo de 2007

Ramón de Campoamor

Qué extraños son los nicks que a veces utilizamos para que sustituyan nuestra identidad.
Queremos que digan algo de nosotros, es nuestra imagen en este mundo virtual, donde los nombres y las fotos nos recuerdan demasiado a una realidad que tal vez venimos aqui a reinventar.

Los hay amenazantes, cálidos, reivindicativos, mimosos, arrogantes, masocas, divertidos, descriptivos, filosóficos, terroríficos, originales, hay tantos como personalidades.

Son los diferentes colores del cristal.

"Busqué la ciencia, y me enseño el vacío.
Logré el amor, y conquisté el hastío.
¡Quién de su pecho desterrar pudiera,
la duda, nuestra eterna compañera!.
¿Qué es preciso tener en la existencia?
Fuerza en el alma y paz en la conciencia.

No tengáis duda alguna:
felicidad suprema no hay ninguna.
Aunque tú por modestia no lo creas,
las flores en tu sien parecen feas.

Te pintaré en un cantar
la rueda de la existencia:
Pecar, hacer penitencia
y, luego, vuelta a empezar.

En este mundo traidor,
nada es verdad, ni mentira,
Todo es según el color
del cristal con que se mira."

Ramón de Campoamor (1817-1901)