Hush

No se puede ayudar a quien no se ayuda a sí mismo y aún así, la ayuda que podemos ofrecer estará limitada por nuestra propia capacidad.

Entonces podemos elegir entre sentirnos permanentemente melancólicos por no poder aliviar el sufrimiento de los demás, o asumir la realidad y mirar para otro lado.
Limitarnos a aquello que podamos controlar, a lo que no nos haga a la vez daño a nosotros mismos.
Alejarnos lo suficiente para no caer arrastrados y ser nosotros entonces los que necesitemos ayuda.
Hay quien puede entender la lejanía como indiferencia, aunque no sea así. Dependerá de lo mucho que realmente se entienda a quien prefiere mantenerse al margen.

Comentarios

  1. Aprender a mantenerse al margen, cuando algo te importa y decides hacerlo por falta de capacidad, es una de las cosas mas duras, solorosas y menos reconocidas que suele haber, yo personalmente prefiero lanzarme a la piscina y ayudar en lo que sea, aunque de primeras no sepa como. La intención es lo que cuenta, dicen, aunque tb hay una frase de una canción "Que consejos voy a darte, yo que ni siquiera se cuidar de mí", en fin, buen lunes....

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  2. Este post viene a cuenta de algo que pensé leyendo el blog del pelao, acerca de la insensibilidad y la supervivencia.

    Sobrevivo, luego he aprendido a ser insensible, y creo que afortunadamente.

    De todas formas, a veces siento la tentación de tirarme a la piscina, aunque sepa que no hay agua, que es el colmo!! :D

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  3. Tener como inspiración al Pelao y a Gwen...

    Muy fuerte!

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  4. Ay ay ay, de que cosas me estoy dando cuenta yo...

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