5 de enero de 2009

La niebla

Conducía entre una niebla densa y húmeda que mojaba el cristal.
Faltaba una hora para que el sol despertara y no había nadie más por las calles de la urbanización.
Se detuvo, bajó la ventanilla del coche y escuchó el silencio del invierno.

Cuantas veces lo había escuchado y cuantas veces le había parecido completamente nuevo.

Salió del coche y encendió un cigarro.
Cerró la puerta y se apoyó en ella.
Esperó pacientemente a que amaneciera.

4 de enero de 2009

Nirvana

Repetir una frase que contenga una idea, no la hace tuya.
Tampoco resulta suficiente que comprendas lo que esa idea significa, puedes comprenderla y que no forme parte de ti.

Es necesario que olvides lo que has aprendido y que la idea surja completamente nueva en tu interior, después, exprésala con tus propias palabras y de esa forma sabrás si realmente esa idea ya forma parte de ti.

Somos máquinas de imitar, es necesario para nuestra supervivencia, crecemos imitando lo que hacen nuestros padres, nuestros maestros, nuestros amigos, pero tiene que llegar un momento en que dejemos de hacerlo, y ese momento es cuando te preguntas quien eres.

No eres el hijo de nadie, ni el alumno, ni el amigo, no eres más que lo que comiences a ser cuando tengas conciencia de tu individualidad.
No deberá sorprenderte lo poco que hay de ti en tu interior, porque lo que eres se construye, y si no lo has hecho, es natural que no haya más que el principio.

Aprende a distinguir lo que has aprendido de lo que percibes, y aprende a distinguir lo que percibes de lo que eres.
Sólo piensa y siente.

Y cuando seas quien eres, entonces, comprenderás por qué es imposible describir la idea del despertar.