La niebla

Conducía entre una niebla densa y húmeda que mojaba el cristal.
Faltaba una hora para que el sol despertara y no había nadie más por las calles de la urbanización.
Se detuvo, bajó la ventanilla del coche y escuchó el silencio del invierno.

Cuantas veces lo había escuchado y cuantas veces le había parecido completamente nuevo.

Salió del coche y encendió un cigarro.
Cerró la puerta y se apoyó en ella.
Esperó pacientemente a que amaneciera.

Comentarios

  1. que tranquilidad ver como van dislumbrandose el paisaje besos

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  2. silencio del invierno.... tiene algo de mágico ( más aun bajo el manto de nieve que va cayendo) que no tiene ningun otro silencio...

    Besitos embrujados

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  3. Hace un frío de miedo y lo único que se me ocurre es pararme aquí a ver amanecer. Soy un perdedor.

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  4. Si Niña María, era como estar en el reino de la tranquilidad :)

    besos

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  5. Brujita, recuerdo la novela El silencio blanco de Jack London, en algún pasaje describe más o menos esa sensación... si, pura magia.

    besines

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  6. Y no sólo eso Chuso, además cogerás un gripazo de espanto!! XD

    Ningún momento romántico es del todo inocuo, en ningún sentido :D

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