25 de diciembre de 2013

Feliz Navidad


Hoy se cumplen 45 años de la primera fotografía de nuestro hogar desde la Luna.

El 21 de Diciembre de 1968, la tripulación del Apollo 8, Frank Borman, James Lovell y William Anders viajaron al espacio en el cohete Saturno V, completaron diez órbitas alrededor de la Luna y regresaron a casa el 27 de diciembre. 

El 24 de Diciembre, al abandonar la cara oculta de la Luna, obtuvieron esta fotografía de nuestro Planeta Tierra.

Feliz Navidad

 

More than this


Nostromo entró en el restaurante, estaban casi todos los sitios ocupados, pero había dos huecos libres y juntos, en la esquina de una de las mesas.
El sitio perfecto para Thor y para ella.
Se sentaron y casi inconscientemente Nostromo echó un vistazo alrededor, para ver a quien reconocía de la reunión de Ilógico.

Cruzó la mirada con Hari, que la sonrió y la saludó alzando una cerveza medio vacía, ella le devolvió el saludo y siguió mirando, en otra mesa estaban Kentley y Gandalf y quedaba un sitio libre, entonces sintió como una mano se apoyaba en su hombro, se giró y vió a Dallas.

Era aún más atractivo de lo que recordaba, el pelo muy corto, la barba perfectamente cuidada y esa sonrisa burlona.

- ¡Has venido!, ¿qué se te ha perdido por aqui?, dijo Dallas.
- Pues no lo sé... esperaba volver a verte, así que debo tener mucho de masoquista, respondió Nostromo sonriendo.
Thor se giró hacia Dallas al escuchar la respuesta de Nostromo, le miró y se levantó.
- Hola, soy Thor, encantado de conocerte.
- Hola soy Dallas, supongo que igualmente.
Thor le miró extrañado y Nostromo intervino riéndose.
- Déjalo Thor, es que es un poco borde... pero es sólo al principio, cuando coge confianza es aún peor.

Nostromo se levantó y le dió dos besos a Dallas, entonces se dió cuenta de que estaba acompañado.
- Os presento a Campanilla, una amiga de Kentley, dijo Dallas.
Nostromo no esperaba que Dallas acudiera acompañado y tardó en reaccionar, Thor se adelantó:
- Hola, encantado de conocerte, soy Thor.
- Si, hola, disculpa, me llamo Nostromo... encantada.
- Hola, qué tal -dijo sonriendo Campanilla, que era menuda y frágil, de presencia casi imperceptible. Ni siquiera asomó completamente desde detrás de Dallas para saludar.

- Bueno, nos vamos a sentar por allí, hasta luego, dijo Dallas.
- Hasta luego -dijo Campanilla, sin soltar la mano de Dallas.
- Nos vemos, dijo Nostromo.
Thor se sentó y le comentó a Nostromo:
- Vaya tío más borde ¿no? ¿y esperabas volver a verle?.
- Es sólo una forma de hablar... ya conocerás a gente más maja, contestó Nostromo.
Nostromo vió como Dallas y Campanilla se iban acercando donde quedaba un sitio libre, Kentley acercó una silla y la pusieron al lado de la que quedaba vacía. Thor le preguntó a Nostromo:
- ¿Estás bien?
- Si, muy bien ¿por qué?, respondió Nostromo.
- Por nada... pareces enfadada, dijo Thor acercándose a ella y besándola en la mejilla.

Tardaron más de una hora en cenar, había tanta gente que el personal del restaurante no era suficiente, estaba claro que les venía grande organizar una cena tan numerosa.
Cuando ya iban a pedir el postre, Nostromo se levantó para salir a fumar un cigarrillo.
- Ahora vuelvo amor, no puedo aguantar más y además aqui hace mucho calor, le dijo a Thor.
- Vale, pero llévate el abrigo, respondió Thor.

Nostromo se dirigió hacia la salida. Se detuvo un momento mientras se cerraba el abrigo y cuando fue a abrir la puerta, se adelantó Dallas, que venía detrás de ella.
Le abrió la puerta con una sonrisa y se apartó para dejarla pasar.
- Las damas primero, pasa por favor.
- Tanta amabilidad va a matarme -dijo riendo Nostromo- pero gracias.

Salieron a la calle, había pequeños grupos de gente fumando fuera de cada local de copas y de cada restaurante. Resultaba interesante ver cómo la prohibición de fumar había cambiado las costumbres de la gente, ahora las charlas más agradables solían producirse en la calle, sin el ruido de la música ni ninguna otra distracción. Sólo el silencio de la noche y el apagado bullicio que surgía de los interiores de los locales abarrotados de gente.
Fuera, los fumadores hacían pequeños grupos, a veces interactuaban entre ellos, se pedían fuego o algún cigarro, era una oportunidad de hacer una pausa en medio de la noche.
Cada cambio produce inevitablemente una reacción inesperada y la prohibición no sólo no había conseguido que la gente dejara de fumar, sino que había abierto el camino a una nueva forma de relacionarse.

- ¿Quieres un cigarro?, preguntó Dallas.
- No hace falta, gracias, ya saco uno, respondió Nostromo.
Dallas sacó el mechero para encender el cigarro de Nostromo. No corría una gota de viento, pero aún así, Nostromo envolvió con sus manos las de Dallas.
Aspiró el humo del cigarro y vió como Dallas se encendía el suyo.
- Lo estoy pasando muy bien, esto del club es genial -dijo Nostromo- y hay un montón de gente, ¿cuántos somos? ¿casi cincuenta personas?.
- Seguramente y eso que no estamos todos los de Madrid, somos más de cien.
- ¿Los de Madrid? ¿hay más gente de Ilógico fuera de Madrid?.
- Si, formamos parte del club Ilógico de España.
- ¿En serio? -dijo Nostromo sorprendida- ¿y el sistema para que la  gente se apunte es el mismo?, ¿una invitación?.
- Si, no sé quien las redacta... llevo en esto bastante tiempo y la verdad es que al final te cansas de preguntar. Hasta los que llevan más tiempo lo desconocen.
- Pero... eso sí que es raro, dijo riéndose Nostromo.
- Raro no, rarísimo. Por eso cuando alguien que entra nuevo pregunta quien ha enviado la invitación, le decimos que no tiene nombre, que es un acertijo, dijo Dallas
- Es cierto, eso fue lo que me dijo Gopher, respondió Nostromo.
- Si, hay un personaje, sin nombre, que protagoniza una novela de ciencia ficción. También hicieron una película, dijo Dallas.
- Un personaje protagonista que no tiene nombre, y que además lleva el correo... dijo Nostromo, como si estuviera pensando en voz alta.
- Si, veo que casi lo tienes, eres muy rápida, dijo riendo Dallas.
- Claro, cómo no se me había ocurrido, es "The postman" que en España se tradujo como "Mensajero del futuro", vaya, sí que es curioso, dijo riendo Nostromo.
- Sí que lo es, respondió Dallas.
- Entonces... no sabéis quien envía las invitaciones, dijo Nostromo.
- Creo que Hari sí lo sabe, por eso decimos medio en broma, medio en serio, que no tiene nombre, porque los demás no sabemos quien es. Sólo sabemos que las invitaciones se envían, porque de vez en cuando llega gente nueva al club, dijo Dallas.
- ¿Y por qué me la ha enviado a mi?, preguntó Nostromo.
- Eso es lo más divertido, hemos llegado a pensar que tal vez envíe las invitaciones de forma arbitraria, pero por zonas conretas, porque a veces ha llegado gente de la misma zona. Por ejemplo, ha pasado dos veces que llegaron dos personas que vivían muy cerca la una de la otra y en general llega gente que vive en la misma localidad. Por eso creemos que envía las invitaciones por zonas.
- Pues sí, tiene algo de sentido, dijo Nostromo.
- Si, y si lo piensas más, tiene mucho sentido, dijo Dallas.
- ¿Por qué?, preguntó Nostromo.
- Hay una novela de misterio que no está mal, en la que el argumento es muy parecido, dijo Dallas.
- Espera, no puedes referirte a..., dijo Nostromo, mientras pensaba en el título de la novela.
- No me puedo creer que también aciertes esa, dijo Dallas riendo.
- Claro, es "Sé lo que estás pensando" de John Verdon. En la novela, el asesino envía cartas de forma arbitraria y sólo los que responden se convierten en sus víctimas, dijo Nostromo.
- Pues sí, eso es, me sorprendes, porque no tienes pinta de leer cosas así, dijo Dallas.

Nostromo sonrió y se quedó en silencio, dió la última calada al cigarrillo y expulsó el humo suavemente, observando como creaba delicadas formas que se disolvían al ascender al cielo. Tiró la colilla lejos y preguntó a Dallas:
- Vaya... ¿y de qué tengo "pinta"?.
- Venga, que es broma, respondió Dallas.
- Lo sé, sólo es una broma, el día que hables en serio te va a dar algo, más que nada por la falta de costumbre, dijo Nostromo riendo.
- Lo siento, parece que no acierto contigo -dijo Dallas, agachando la cabeza y levantando la mirada hacia ella- pero esta noche voy a intentar portarme bien.
- ¿Conmigo o con la humanidad en general? lo digo para poder anunciarlo al resto de los mortales que habitamos en tu universo y así puedan dormir hoy más tranquilos, dijo Nostromo riendo.
- Por cierto, ¿de donde has sacado a tu novio? ¿lo has comprado en algún catálogo de moda?, dijo Dallas.
- No es mi novio y sí, realmente podría ser modelo o algo parecido, es muy guapo -dijo Nostromo- ¿y a tu novia?, ¿de donde la has sacado, has asaltado alguna guardería?.
- Mira, también sabes ser borde, dijo Dallas.
- Aprendo rápido, dijo Nostromo.
- Si, es muy joven. La conocí hace mucho tiempo, es amiga de una exnovia de Kentley. El fin de semana pasado montamos una pequeña fiesta y apareció con un grupo de gente. Nos acabamos enrollando y se ha quedado en mi casa desde entonces, nunca me había pasado algo así, dijo Dallas.
-  Vaya, sí que es raro. Yo conocí a Thor en fin de año, desde entonces nos hemos ido viendo, pero no le he dejado que se quede en mi casa, no sé, me agobiaría bastante, dijo riendo Nostromo.
- Ya, es que ella vive fuera de Madrid y como le dije que se viniera a la cena conmigo y sólo faltaban unos días... , dijo Dallas.
- Entiendo, era la opción más cómoda, dijo Nostromo.
- Supongo que sí, dijo Dallas.

El ruido de una botella contra el asfalto les hizo girarse y mirar calle arriba, un chaval que se había pasado con la bebida colgaba del hombro de un amigo y sujetaba abierta la puerta de un local de copas. Podía escucharse como comenzaba a sonar "More than this" de Roxy Music.
- Me gusta esa canción, dijo Dallas.
- Siempre que la escucho me recuerda a la película "Lost in translation" ¿la has visto?, dijo Nostromo.
- Si, me gustó mucho, pero no recuerdo esa canción, dijo Dallas.
- Es una de las que ponen en el karaoke, dijo Nostromo.
- Me fijaré la próxima vez que la vea, dijo Dallas.
La canción siguió sonando mientras el amigo del chaval trataba de convencerle para volver dentro del local, finalmente lo consiguió y mientras acababa la canción, se cerró la puerta.

- ¿Cuando es la próxima reunión de Ilógico?, es que no he traído el descifrador de códigos y no me acuerdo, dijo riendo Nostromo.
- Dentro de dos viernes ¿irás?, dijo Dallas.
- Pues si, tenía pensado ir a todas, dijo Nostromo.
- Pero si no te gustaba salir de casa, dijo Dallas.
- Y no me gusta, la verdad es que no me gusta nada, dijo Nostromo.
- ¿Entonces?, dijo Dallas.
Nostromo le sonrió y pensó lo que iba a contestar, dudó y le contestó:
- Ya ves, a veces hay que renunciar a la comodidad de lo que ya conoces, si hay algo que crees que merece la pena conocer... vamos dentro, que empiezo a tener frío y hace un rato que dejamos de fumar. Van a pensar que hay algo entre nosotros.
Se giró dejando a Dallas tras ella. Abrió la puerta del restaurante y entraron, se quitó el abrigo y caminaron juntos hacia las mesas del comedor.
Thor miró como se acercaban, Nostromo pudo leer en sus ojos que pensaba que había estado demasiado tiempo fuera.
Campanilla no esperó a que Dallas llegara a su asiento, se levantó, le dijo que ya le había pedido el postre y le cogió de la mano. Cuando se sentaron le besó y después miró a Nostromo, que desvió la mirada.

Capítulos anteriores:
1.- La invitación
2.- La búsqueda
3.- El encuentro
4.- Hari Seldon
5. ¿Quién soy?
6.- Ilógico
7.- El Martillo de Thor
8.- Brindando con hidromiel 
9.- El patrón