8 de mayo de 2006

M de Morfeo

La felicidad es un instante.
Es como un sueño que no consigues recordar, pero que sabes que significaba algo importante. Le das vueltas, tratando de retener alguna imagen desde la que puedas hilar el resto, sin conseguirlo. Sabes que el sueño aún está ahí, pero se está desvaneciendo, tienes el boceto, pero no consigues acabar de dibujarlo, no consigues que emerja, se hunde y desaparece.

Sin embargo, puede llegar el día en que despiertes y recuerdes el sueño, en que las claves aparezcan de forma clara y real, serás consciente de que ser feliz puede durar más de un segundo, puede incluso durar para siempre, y además sabrás que sólo depende de ti.
La felicidad es un estado permanente.